A cada quien le toca su usuario y una contraseña. Se la mandas por WhatsApp y sólo entra una vez: su teléfono lo recuerda. Con la llave 🔑 le pones otra si la pierde. Darlo de baja lo saca al momento y no borra sus ventas anteriores.
El enlace también sirve solo: ponlo en tu Facebook, tu Instagram o mándalo por WhatsApp a tus clientes de siempre.
Escribe el nombre tal como aparece en Google. Si hay otro negocio con nombre parecido, agrega tu ciudad para no confundirlos.
Así se ve tu enlace → probarloCuando un cliente pague por transferencia, Aquaria le muestra estos datos y le pide subir su comprobante — nadie tiene que dictarlos por teléfono.
El pago lo procesa Stripe: Aquaria nunca ve ni guarda los datos de tu tarjeta. Puedes cancelar cuando quieras desde "Mi suscripción".
Mándaselo ahorita: la contraseña no se vuelve a mostrar.